Complicaciones después de que la glándula tiroides ha sido sacada

La extirpación quirúrgica de la glándula tiroides, también conocida como tiroidectomía, se realiza típicamente para tratar un tiroides hiperactivo o tumores tiroideos. Este procedimiento es generalmente seguro, pero, como con cualquier procedimiento quirúrgico, las complicaciones pueden ocurrir. Estas complicaciones incluyen problemas con la paratiroides, daño a los nervios laríngeos, sangrado e infección.

Hipoparatiroidismo

Las glándulas paratiroides están situadas cerca de la glándula tiroides y pueden ser difíciles de distinguir del tejido circundante. Como resultado, la lesión de estas glándulas puede ocurrir en un 24 por ciento de las personas sometidas a tiroidectomía. Una función principal de la glándula paratiroidea es regular los niveles de calcio. Como resultado, el daño de las paratiroides puede causar baja calcio en la sangre o hipocalcemia. En la mayoría de los casos, esta hipocalcemia es sólo temporal, aunque un estudio de 2008 en los “Anales de Cirugía” encontró que un poco más del 1 por ciento de los pacientes pueden desarrollar un hipoparatiroidismo permanente. El hipoparatiroidismo puede ser tratado con suplementos de calcio para contrarrestar la hipocalcemia.

Daño del nervio laríngeo

Los nervios laríngeos superiores y recurrentes también se localizan cerca de la glándula tiroides y pueden ser dañados durante la cirugía. El daño a estos nervios puede causar parálisis parcial de las cuerdas vocales, lo que lleva a la ronquera. Si ambos nervios laríngeos recurrentes están dañados, las cuerdas vocales pueden quedar paralizadas y bloquear el flujo de aire hacia los pulmones. Esto puede requerir un tratamiento emergente para ayudar al paciente a respirar, incluida la intubación, que consiste en insertar un tubo en la garganta para mantener la vía aérea abierta.

Otras Complicaciones

El sangrado puede ocurrir después de que se retire la tiroides. Debido a que la tiroides está muy cerca de la vía aérea, la sangre puede acumularse y empujar la vía aérea cerrada. Otras posibles complicaciones incluyen la infección del sitio quirúrgico. El sitio de la incisión también puede cicatriz anormal, dando lugar a la formación de un queloide. Las cicatrices queloides pueden ser un problema estético y pueden picar o ser dolorosas. Finalmente, puede formarse un tracto anormal llamado fístula entre la herida y el sistema linfático. Estas fístulas pueden causar el drenaje persistente del líquido lechoso blanco, que puede conducir a la deshidratación, a la pérdida de la sal del cuerpo, a un sistema inmune debilitado, a la infección del sitio quirúrgico ya los problemas del sangrado.

Factores de riesgo

Múltiples factores afectan el riesgo de complicaciones de la cirugía tiroidea, un artículo de 1986 en el “World Journal of Surgery” notas. La extirpación total de la tiroides puede tener un riesgo mayor que la eliminación parcial de la tiroides. Un mayor riesgo de complicaciones puede estar presente con cirujanos menos experimentados. Un artículo de 2010 en el Journal of the Ayub Medical College de Abbottabad señala que los hombres y los pacientes de edad avanzada pueden tener un mayor riesgo de complicaciones después de la cirugía de la tiroides.